historias de un miniviaje {capítulo1}

By adoshorasde

Paisaje con carretera de la sierra - historiasdeunminiviaje

Quedamos directamente en el garaje, es temprano, hay que aprovechar el día, compartimos risa nerviosa, enciendo el coche y la música comienza a sonar… atravesamos la ciudad, no hay mucho tráfico en los túneles y salimos pronto a carretera, el paisaje empieza a cambiar, los colores, la luz, al fondo ya se ve la sierra, ganas de llegar…

…aparco y nos bajamos, me encanta la sensación de aire puro, respiro hondo y comienzo mi ritual: subo al puente para ver que todo está en su sitio y bajo a la charca a meter los pies en el agua, los peces se acercan y los mordisquean, me hacen cosquillas, cierro los ojos y desconecto de todo lo que tenga que ver con la ciudad.

Voy al pueblo, hay que preparar la sorpresa, me recibe tranquilo, sus calles y plazas me envuelven y siento que un vínculo se establece, quiero volver y aún no me he ido… hago la compra, charlo con gente en cada tienda, amablemente me aconsejan y yo les hago caso, ahora toca ir a por el postre …

… paseo con la cesta de la mano, me siento un poco caperucita, la escena es de lo más bucólica y me gusta así, tal cual, siento el sol en la cara, el murmullo de los árboles, el calor que desprenden las piedras; las cerezas están en su punto: acidulces, como más me gustan, lleno la cesta con parsimonia, aunque al final me doy más prisa, me están esperando y todavía me falta el vino…

… nada mas llegar me paro a contemplar el viñedo, filas y filas de vides cubren la finca, perfectamente ordenadas y orgánicamente caóticas, no puedo evitar pasear entre las cepas, tocar las uvas, impregnarme de esa atmosfera tan especial, al volver al camino, entre el polvo, a lo lejos, veo brillar la bodega. Hoy tomaremos un vino biodinámico, cultivado a ritmo de ciclos lunares.

Recojo a mi acompañante, bueno, en realidad es el prota, todo esto es para él, le pongo una venda y nos dirigimos a nuestro destino, aparco entre los pinos, siempre me ha gustado el olor que desprenden, olor a bosque…

…emprendemos la subida, vamos un poco a trompicones, no es fácil con los ojos vendados, pero es más divertido… atravesamos un pasadizo entre rocas y llegamos a la cima, allí estamos de pie los dos, hace viento, todo está listo y me dispongo a destaparle los ojos…vaya cara que pone, sorpresa total ¡misión cumplida!, ahora toca disfrutar de las vistas y del picnic.…

La tarde se ha esfumado y empieza a anochecer, ya casi es hora de volver y me atrapa una sensación rara, no quiero que este día acabe, me esfuerzo en fijar lo vivido hoy para poder recordarlo todo nítidamente, me rescatan con un cálido abrazo y juntos vemos el último rayo de luz partir el horizonte…

Vuelve a sonar la música y nos hubiésemos quedamos así para siempre, pero esta historia no ha hecho más que comenzar.

Sobre el autor

adoshorasde

Viajero responsable, buscador de paraísos cercanos y descubridor de tesoros escondidos a lomos de máquinas asombrosas... siempre que puedo abro la puerta y...¡me escapo!

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